miércoles 13 de abril de 2011

Habla de ti


El mejor momento del día para mi es cuando consigo hablar con otra persona de mí y el otro de sí mismo. Ese momento es especial, es único y no es sustituible por nada.

Cuántas conversaciones típicas tenemos al día cuando nos encontramos con alguien y le preguntamos qué tal está, cómo le va... y nos responde: "Bien, bien", o terminas hablando del tiempo que hace o incluso de alguna noticia acontecida en el día. Tenemos la certeza de que esa conversación no va a durar más de dos minutos y que es absolutamente protocolaria.

No hay nada más insatisfactorio que estando con algún amigo termines hablando de otros, es decir, aquella conversación en la que no revelamos nada de nosotros mismos y nos ponemos a hablar de otras personas, de lo que les ha pasado, han dicho o hayan hecho. Esto también es bastante común en aquella conversación que dura al menos media hora, en el desayuno, tomando unas cañas con amigos, en un salida por la noche...

Pero cuando hablo de mí, exponiendo mi opinión, mis ideas y mis sentimientos es cuando realmente se produce una conexión con el otro. En ese preciso instante hablas de tu realidad, de tu experiencia, de lo que sientes y es un lugar privilegiado y único, ya que nadie puede rebatirte, nadie puede contradecirte, nadie puede hablar por ti.

Pensamos que compartir qué pienso o siento realmente va a ser perjudicial para la relación y es al contrario, nos une más al otro. Esta es la comunicación más auténtica, aceptándonos tal y como somos, y aceptando al otro tal y como es.

Hace tiempo que escribí una entrada titulada "¿Por qué temo decirte quién soy? ". Es el título de un libro de John Powell que leí hace ya mucho tiempo y que hoy aún me sigo haciendo esta pregunta.

Temo decirte quién soy porque si te digo quién soy, puede que no te guste cómo soy, y eso es todo lo que tengo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué grande eres Pili!! Me ha gustado mucho esta entrada.

Er Musam ;)

Marga dijo...

Lo que escribes es tan cierto y a la vez tan bonito. Estoy de acuerdo contigo, no hay nada que pueda sustituir ese momento del día!!!

juan carlos dijo...

“Y eso es todo lo que tengo” casi na!
Expresarse en una relación y una localización temporal del cotidiano día a día manifestando lo que se es, exponiéndose sin defensas opacas. Esto que nos cuentas Pili es muy difícil y complicado, cuando menos.
Mostrarse al otro/a sin tapujos es un gesto de valentía, un gesto generoso, inclusivo y, sobre todo, un gesto de amor.
Abrir la puerta de la intimidad permitiendo y asumiendo que lo de fuera te penetre, eso merece una respuesta, un dialogo de caricias. Llevado entre algodones. O no? Sí el receptor asume el roll de espejo y, simplemente calla y escucha. Bastará con su mirada atenta y dinámica, con su escucha activa.
En cualquier caso, Pili, felicidades por cada uno de esos momentos únicos y repetibles.
Mi experiencia es, en este sentido, que la confianza crea lazos que perduran en el tiempo pese a…
gracias

pilardepiedra dijo...

Sinceramente creo que es muy difícil hacer ésto, pero a la vez es demasiado sencillo. De qué mejor que hablar de tí... No estamos acostumbrados. Nos sale hablar de lo que hacemos, de lo que pensamos pero en raros momentos hablamos de lo que sentimos. De qué me está pasando, de qué dificultades tengo, de qué tengo miedo, de por qué estoy triste, etc, etc. Es tan dificil...
Pero bueno, ahí estamos... descubriendo mi sentir.

natalia dijo...

y qué suerte poder contar con alguien a quién mostrar todo ello...y que lo sepa escuchar ya ni te cuento...no es fácil escuchar y aceptar sin más, a menudo intentamos aconsejar, mediar, criticar o modificar a las personas que nos rodean, con todo lo que "tienen" o "son" cuando lo único que nos piden es que las escuchemos, de verdad... en fin a mí me pasa constantement